Que quiere el Señor de usted si decide aceptarlo

En primer lugar

Él quiere que usted tenga seguridad de su salvación. Usted puede tener certeza de la vida eterna:
1. Porque ha nacido de nuevo, y el nacimiento es una experiencia por la que sólo se pasa una vez (ver 2 Corintios 5:17)
2. Por su compromiso con el Señor. Usted ha hecho lo que manda la Biblia (ver Romanos 10:13).
3. Por el testimonio de Dios (ver 1 Juan 5:11-13) 4. Porque Dios asi lo ha prometido (ver Juan 5:24).

En segundo lugar

Como evidencia de que usted le ha dado a Jesús el control de su vida, Él quiere que usted confiese su fe públicamente y que lo obedezca baustizándose y haciéndose miembro de una iglesia. La Biblia dice:” Los que recibieron su palabra fueron baustizados; Y el Señor añadía a la iglesia los que habían de ser salvos” (Hechos 2:41,47).

En tercer lugar

Jesús desea que usted crezca hasta convertirse en un discípulo maduro y fiel. La Biblia dice:” Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvacion” (1 Pedro 2:2,3).
Hay cuatro aspectos indispensables en el crecimiento:
1. Alimento. La palabra de Dios, la Biblia, es el alimento espiritual. Léala, estúdiela, memorícela, pongala en práctica y escúchela cuando es enseñada y predicada.
2. Aliento/respiración. La oración es la repiración espiritual. Pase un tiempo todos los días hablando con Dios sobre todo lo que usted hace; sobre sus necesidades y problemas; sobre su familia y sus amigos. Dígale a Dios Cuánto lo ama cuánto le agradece por lo que Él ha hecho por usted.
3. Ejercicio. Ejercicio y destreza espiritual equivale a ayudar a otros, testificar de nuestra fe en Jesús, dar tiempo y energia a la obra del Señor, y ser un testimonio viviente en el mundo en que vivimos.
4. Descanso. La adoracion (colectiva e induvidual) es el descanso espiritual. Descansar es esperar en Dios con serenidad, es renovación física y espiritual.

En cuarto lugar

Jesús quiere que usted sea victorioso en su vida diaria. La Biblia dice:” Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe” (1 Juan 5:4).
1. La vida cristiana es una batalla, pero estamos seguros de la victoria porque “mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4).
2. Aun con la victoria asegurada, habra momentos de desobediencia y habrá fracasos porque somos humanos. Dios ha provisto el medio para poder ser limpiados diariamente de nuestros pecados... “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).
3. De manera que cuando usted peque, no lo niegue ni trate de disculparse. Dígaselo a Dios y aférrese a su promesa divina de perdón.

Glorificad a Dios en vuestros cuerpo

Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna. Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y Dios que levantó al Señor, tambien a nosotros nos levantará con su poder. ¿No sabeís que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? de ningún modo. ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos seran una misma carne. Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. 1 Corintio 6:12-20